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Qué es la Infertilidad?

Es la incapacidad de concebir o de llevar un embarazo al término luego de 12 meses manteniendo relaciones sexuales sin utilizar métodos anticonceptivos.

Este plazo se reduce a 6 meses, en caso de:
Los plazos se ajustan a cada persona/ pareja.

En muchos casos el tiempo es un factor fundamental para lograr buenos resultados, por lo cual es recomendable no retrasar la consulta con un especialista.

Mujer:

  • Edad mayor de 35 años.
    Antecedentes de:

    • Dolor menstrual intenso
    • Ciclos menstruales irregulares
    • Infecciones genitales graves o a repetición
    • Cirugía ginecológica (endometriosis, cirugía en el ovario, cirugía de trompas de Falopio, embarazo ectópico, conización, otras…)
    • Abortos
    • Tratamientos oncológicos
    • Enfermedades autoinmunes

Varón:

  • Patología testicular conocida (en la infancia o vida adulta):
    • Traumatismos testiculares
    • Varicocele
    • Descenso tardío de los testículos
    • Hernia inguinal
  • Antecedentes de paperas
  • Exposición a radiación, quimioterapia, temperaturas extremas ó tóxicos ambientales (plomo, pesticidas, etc.)
  • Trastornos eyaculatorios
  • Diabetes

¿QUÉ TAN FRECUENTE ES LA INFERTILIDAD?

La dificultad para concebir afecta aproximadamente al 10% de las parejas en edad reproductiva. Nosotros preferimos el término SUBFERTILIDAD, dado que la gran mayoría lo logrará con diferentes tratamientos.

Deberán valorarse en simultáneo ambos componentes de la pareja, y los estudios no deberían demorar más de 2 meses.

La infertilidad de causa femenina corresponde al aproximadamente al 40% de las causas de infertilidad.

Puede deberse a varios factores. Las causas más frecuentes son:

  1. EDAD FEMENINA: Es un factor determinante. Con el paso de los años va disminuyendo la «cantidad» de óvulos disponibles para la fertilidad a la vez que aumenta el porcentaje de los óvulos de «peor calidad». En general la etapa de mayor fertilidad femenina ocurre entre los 20 y 30 años. A partir de los 35 comienza a caer y más aún a partir de los 40. Estos datos son generales, por lo cual es fundamental evaluar la RESERVA OVÁRICA de cada mujer en particular.
  2. AFECCION de las TROMPAS DE FALOPIO (factor tuboperitoneal) Es una causa muy frecuente de infertilidad. Puede deberse a infecciones o cirugías previas, como ser: apendicitis, quistes ováricos, embarazo ectópico o incluso ser de causa congénita. La endometriosis es un problema muy frecuente en este grupo.
  3. DISFUNCIÓN OVULATORIA: Es la alteraciones de la ovulación normal. Es frecuente, especialmente, entre aquellas mujeres con ciclos irregulares. Pueden estar involucrados factores como la edad, alteraciones endocrinológicas e incluso el estrés.
  4. ALTERACIONES DE LA MIGRACIÓN ESPERMÁTICA:Para que los espermatozoides lleguen en condiciones adecuadas a encontrarse con el óvulo a fecundar, deberá recorrer el tracto genital femenino. Si hay alteraciones en el recorrido, por ejemplo, como consecuencia de cirugías en el cuello uterino, puede afectarse la fertilidad.
  5. CAUSAS UTERINAS:Pueden existir alteraciones anatómicas del útero de causas congénitas o adquiridas ( miomas, pólipos, adherencias de las paredes del útero), que pueden interferir en la concepción o en la continuidad del embarazo.

En el 40% de los casos es el varón, en forma exclusiva o en combinación con la mujer, el factor determinante de la dificultad concepcional.

Es fundamental el estudio en paralelo de ambos componentes de la pareja desde el inicio.

Pueden existir más de una causa en simultáneo que expliquen las alteraciones espermáticas.

Las causas más frecuentes son: 

  1. VARICOCELE:Es la presencia de várices a nivel del testículo. Se presenta en un 15-20% de la población general y en un 40% de los hombres infértiles. Se diagnostica en hombres jóvenes y ocurre con mayor frecuencia del lado izquierdo. El varicocele determina aumento de la temperatura testicular, disminución en los niveles de oxigenación testicular y eliminación de productos tóxicos, que llevan a alteraciones de la calidad espermática. Pueden requieren cirugía para su corrección, y la mejoría a nivel espermático puede verse a partir de los 3 a 6 meses, siendo máxima al año. Para su evaluación y tratamiento se requiere la valoración por parte de un urólogo.

 

  1. LESIONES:El antecedente de traumatismo testicular, torsión, hernia inguinal, exposición prolongada a temperaturas elevadas (trabajadores con hornos o ambientes húmedos y cálidos, montura a caballo, choferes, ciclistas, sauna) pueden determinar alteraciones de la calidad espermática. También puede determinar alteraciones inmunológicas que contribuyan a la infertilidad.

 

  1. INFECCIONES:Gonorrea, Chlamydia y paperas entre otras infecciones pueden determinar compromiso de las vías espermáticas y/o el testículo y por tanto de la función reproductiva.
  2. DROGAS / TÓXICOS/ RADIACIÓN/ QUÍMICOS:
    1. El fumar cigarrillos y/o marihuana disminuye la fertilidad masculina y función sexual.
    2. El uso de anabólicos puede afectar la calidad del semen.
    3. Los tratamientos oncológicas, o bien la exposición laboral a tóxicos y/o radiaciones pueden ser también causa de alteraciones espermáticas.
  3. TRASTORNOS HORMONALES.
  4. ALTERACIONES CONGÉNITAS:
    Criptorquidia o testículo en ascensor:
    el testículo no completa su descenso normal a la bolsa escrotal y debe tratarse en la infancia previo a la pubertad. Otras causas congénitas pueden ser la obstrucción o agenesia de los conductos espermáticos, los cual puede asociarse a trastornos genéticos (por ejemplo fibrosis quística).
  5. CIRUGÍA TESTICULAR o de los CONDUCTOS ESPERMÁTICOS:
    El tratamiento de
    hernia inguinal, escrotales, cuello vesical, próstata o vasectomía pueden ser la razón de la esterilidad masculina.
  6. DISFUNCIÓN  EYACULATORIA Y/O SEXUAL.
  7. LESIÓN DE LA MÉDULA ESPINAL
  8. SIN CAUSA IDENTIFICABLE (IDIOPÁTICAS).

FRECUENCIA DE RELACIONES
Las relaciones sexuales regulares dos a tres veces por semana comenzando poco después del cese de la menstruación, permite que las mismas se inscriban en el periodo fértil con calidad seminal óptima.

ESTILO DE VIDA
Mejorar el estilo de vida tiene un efecto acumulativo positivo sobre la salud, fertilidad, embarazo saludable y recién nacido sano.

CESACIÓN DE TABACO
Gran parte de la subfertilidad asociada con el tabaquismo se puede revertir un año de cesación. En Uruguay la ley respecto a tratamientos de reproducción asistida excluye a los parejas con uno o ambos componentes fumadores.

NORMOPESO
Tanto exceso de peso como el bajo peso se asocian a infertilidad, complicaciones durante el embarazo y complicaciones del recién nacido.

El cálculo del Indice de Masa Corporal (Peso (Kg)/ Talla2 (m2)) es un marcador útil. Se busca como objetivo IMC entre 18,5 – 25 kg/m2. 

EJERCICIO FÍSICO
En aquellas mujeres que buscan embarazo, se recomienda realizar ejercicio físico, sin que este sea excesivo ni extenuante, con un máximo de 7 horas semanales.

ESTRÉS
El estrés es frecuente en nuestra sociedad. Dormir mal, trabajar demasiadas horas, trabajos nocturnos, son sólo ejemplos frecuentes. Se genera un espiral negativo de mala alimentación, poco ejercicio físico, algunas veces consumo de alcohol o tabaco. A esto se le suma la dificultad reproductiva, con el estrés propio del problema y los tratamientos.

Es muy importante intentar corregir aquellos factores modificables y buscar un equilibrio que contribuya a mejorar no sólo los resultados reproductivos sino la calidad de vida.

La búsqueda de un hijo se convierte para muchas parejas en un camino difícil y la infertilidad representa un obstáculo que se interpone al proyecto de querer formar una familia, generando una gran frustración. Cada uno transita esta situación en función de la experiencia vivida, y a la hora de expresar los sentimientos hombres y mujeres se ven afectados por la infertilidad de forma diferente: en las mujeres frecuentemente aparece angustia, tristeza, ansiedad, rabia, sentimientos de culpa y una sensación de “pérdida de control”. Estos sentimientos son muy comunes, es una reacción emocional normal y esperada. Por otro lado, la mayoría de los hombres no expresan sus emociones, tienden a enfocar toda su energía en el trabajo, y a muchos de ellos los sobrepasa la intensidad de la respuesta emocional de la mujer no pudiendo brindar el apoyo adecuado.

Cuando se instala la infertilidad empieza un largo camino de consultas y estudios médicos, la pareja intenta entender lo que está pasando, asimilar el diagnóstico de la causa, y a medida que pasa el tiempo va haciendo un proceso de aceptación del problema. Tanto el diagnóstico como los tratamientos médicos representan muchas veces una experiencia difícil y muy estresante, generan mucha expectativa, aumento de la ansiedad y la angustia. Aparece el temor a los resultados negativos, y todo esto puede afectar el vínculo de pareja, la sexualidad, etc, puesto que algo tan privado como es la búsqueda de un hijo se convierte en algo público y hay que darle cabida a un equipo médico en la intimidad de la pareja. También con el paso del tiempo las relaciones sexuales pierden lo placentero para convertirse en una herramienta para lograr el embarazo.

La relación con el entorno familiar y social puede verse afectada, ya que a veces hacen preguntas indiscretas o realizan comentarios inadecuados; la pareja siente que nadie entiende por lo que están pasando y esto los puede llevar a aislarse perdiendo el apoyo familiar o de amigos.

¿Por qué el apoyo psicológico en los tratamientos de infertilidad?

Creemos en un abordaje interdisciplinario de la reproducción, donde se deben atender no sólo los aspectos médicos de la infertilidad sino también aliviar la angustia de los pacientes, brindándoles todo el apoyo emocional necesario para afrontar los tratamientos de manera saludable.

Llegan a la consulta psicológica con un gran dolor psíquico, muchas veces tienen que tomar decisiones y necesitan que los ayudemos a pensar. Debemos evaluar cómo se encuentra esa pareja, cómo es su respuesta emocional a la infertilidad, y en esto influyen diversos factores: el tiempo de búsqueda, el tipo de diagnóstico y el tratamiento indicado, la edad de la mujer, los recursos internos con los que cuenta cada uno, etc.

Los objetivos deben ser a corto plazo: brindar apoyo y contención facilitando un espacio donde puedan hablar de lo que les pasa, ayudar a enfrentar la realidad de que esto es un proceso que puede llevar tiempo, proporcionar información que los ayude a tomar decisiones, promover la comunicación en la pareja, optimizar la relación con el entorno: familia, amigos, trabajo; ayudar a que utilicen sus recursos internos y herramientas para aceptar la infertilidad y optimizar el pasaje por los tratamientos.

Sabemos que la infertilidad es un problema que requiere una solución médica y lograr el embarazo y luego un hijo sano en casa es el mayor éxito que se puede alcanzar. Pero también debemos considerar un logro si conseguimos aliviar a los pacientes de la angustia y el dolor que experimentan frente a la infertilidad, evitando el deterioro emocional a largo plazo.